Juntos. Podemos.

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"Cuando hables con una persona, no te fijes en el color de su piel, sino en el color de sus sentimientos."

viernes, 13 de mayo de 2011

Desarrollo de la tecnología 3D


En solo unos meses hemos entrado de lleno en el mundo de las tres dimensiones. Los cines se llenan de películas en 3D, las televisiones incorporan la tecnología tridimensional, el mundial de fútbol y Roland Garros se retransmitirán en 3D, pero... ¿cómo se originan las imágenes tridimensionales? ¿Cómo son las cámaras que lo graban? ¿Por qué vemos en tres dimensiones?
La televisión convencional, la que la mayoría de la gente tiene en sus hogares, solo pueden mostrar imágenes en dos dimensiones, las que estamos acostumbrados a ver. Sin embargo, las imágenes en 3D consiguen una sensación de profundidad más cercano a la vida real.
La tridimensionalidad se debe al ligero distanciamiento entre los dos ojos, de modo que captan las imágenes desde ángulos distintos. La combinación de imágenes individuales vistas por cada ojo consigue una sensación de profundidad y dimensión en la mente. Es lo que se conoce como paralaje y es la base sobre la que se han desarrollado las tecnologías en 3D.
Cuando se filman imágenes en tres dimensiones se utilizan dos objetivos separados por una distancia fija. Al contener el doble de información que las imágenes bidimensionales, las imágenes 3D deben ser editadas conservando la información desde ambos ángulos. Cuando ser reproduce el contenido, cada ojo debe percibir el contenido específico para él, de modo que cuando se combinen en la mente se cree la sensación de profundidad

Tipos de gafas 3D

Para conseguir ver las imágenes existen distintas "tecnologías". Los sistemas más antiguos son los denominados "pasivos". Por un lado las clásicas gafas de dos colores, que ya se utilizaban en los años 70 y cuyo principal problema era la pobreza de color de las imágenes; por otro, las gafas polarizadas que permitían ver las imágenes proyectadas sobre la pantalla por el método "línea a línea" que polariza las líneas consecutivas del televisor. El problema de esta tecnología es la reducción de la resolución original de la pantalla a la mitad, pues sólo la mitad de la información está disponible para cada ojo, lo que provoca que sea complicado reproducir películas con gran detalle.
Las gafas "activas" por su parte, se basan en la transmisión de imágenes a la pantalla para el ojo izquierdo y el derecho de forma secuencial y a muy alta velocidad. En este sistema las gafas se sincronizan con el televisor para mostrar en cada ojo solamente la imagen que le corresponde, permitiendo una mayor calidad de los vídeos.

Pero no se ha limitado la tecnología 3D ha unas solas gafas, sino que ha ido más allá con la posibilidad de la visualización 3D sin gafas.

Más allá del avance tecnológico que significa la Nintendo 3DS, tiene una buena cantidad de problemas, muchos de los cuales ha solucionado el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) su nueva tecnología 3D inteligente sin lentes, bautizada HR3D. 
Aunque también está basado en el concepto Parallax Barrier, no solo ahorra batería en dispositivos, sino que sería capaz de ampliar el ángulo de funcionamiento, lo que daría lugar a crear dispositivos más grandes que funcionen bien sin importar la posición desde la que se esté mirando.
No es casualidad que NeoTeo mencione en su artículo la más reciente consola de Nintendo, porque a pesar del avance que significa, tiene varios problemas. Uno de estos es la batería, que dura la mitad que su predecesora —tan solo tres horas— y es esto, entre otras cosas, lo que esta nueva tecnología, llamada HR3D logra mejorar.

Según explican en el Camera Culture Group, perteneciente al Media Lab del MIT, la Nintendo 3DS utiliza tecnología vieja y limitada. Como cualquier otro tipo de tecnología 3D, muestra dos imágenes, una para cada ojo, en dos pantallas LCD paralelas. Por supuesto, esta imagen no ve muy clara, pero cuando le agregas una pantalla con marcas verticales, el efecto cobra vida ante los ojos humanos. 
Tecnología 3D Inteligente sin gafas del MITEl problema, es que esta pantalla divisoria, conocida como Parallax Barrier, tapa la luz, es por eso que los LCD de la 3DS deben brillar el doble de fuerte para compensar la falta de luz y esto drena la batería. El segundo problema, es que las líneas verticales requieren que el usuario se posicione directamente frente a la pantalla para no perder el efecto 3D.

Tal como la consola de Nintendo, la tecnología HR3D tiene dos pantallas con imágenes para cada ojo, pero la diferencia es que la pantalla superior muestra patrones específicos para la imagen que se encuentra en la pantalla inferior. 
Esta es una pantalla con miles de marcas pequeñas en todas direcciones, por ende, no hay limitaciones sobre dónde debe posicionarse el usuario para captar el efecto 3D. Es por eso que si un dispositivo como la Nintendo 3DS utilizara la tecnología HR3D, no solo ahorraría más batería, sino que mantendría el efecto 3D, sin importar la perspectiva en la que se la mire.

Por el momento el único problema que presenta esta nueva tecnología, es que el algoritmo que utilizan para calcular las formas del Parallax Barrier es muy complejo y consume muchos recursos. Es por eso que actualmente se encuentran trabajando en disminuir la cantidad de recursos necesarios y, una de las posibilidades, es desarrollar un chip que se encargue únicamente de correr esos algoritmos, lo que consumiría muchos menos recursos. Lo que está claro es que la tecnología 3D avanza hacia una dirección mucho más prometedora que la actual.

jueves, 12 de mayo de 2011

Tecnología 3D : La dimensión del futuro.


¿Cómo funciona la tecnología 3D?

En solo unos meses hemos entrado de lleno en el mundo de las tres dimensiones. Los cines se llenan de películas en 3D, las televisiones incorporan la tecnología tridimensional, el mundial de fútbol y Rolland Garros se retransmitirán en 3D, pero... ¿cómo se originan las imágenes tridimensionales? ¿Cómo son las cámaras que lo graban? ¿Por qué vemos en tres dimensiones?
La televisión convencional, la que la mayoría de la gente tiene en sus hogares, solo pueden mostrar imágenes en dos dimensiones, las que estamos acostumbrados a ver. Sin embargo, las imágenes en 3D consiguen una sensación de profundidad más cercano a la vida real.
La tridimensionalidad se debe al ligero distanciamiento entre los dos ojos, de modo que captan las imágenes desde ángulos distintos. La combinación de imágenes individuales vistas por cada ojo consigue una sensación de profundidad y dimensión en la mente. Es lo que se conoce como paralaje y es la base sobre la que se han desarrollado las tecnologías en 3D.
Cuando se filman imágenes en tres dimensiones se utilizan dos objetivos separados por una distancia fija. Al contener el doble de información que las imágenes bidimensionales, las imágenes 3D deben ser editadas conservando la información desde ambos ángulos. Cuando ser reproduce el contenido, cada ojo debe percibir el contenido específico para él, de modo que cuando se combinen en la mente se cree la sensación de profundidad

Tipos de gafas 3D

Para conseguir ver las imágenes existen distintas "tecnologías". Los sistemas más antiguos son los denominados "pasivos". Por un lado las clásicas gafas de dos colores, que ya se utilizaban en los años 70 y cuyo principal problema era la pobreza de color de las imágenes; por otro, las gafas polarizadas que permitían ver las imágenes proyectadas sobre la pantalla por el método "línea a línea" que polariza las líneas consecutivas del televisor. El problema de esta tecnología es la reducción de la resolución original de la pantalla a la mitad, pues sólo la mitad de la información está disponible para cada ojo, lo que provoca que sea complicado reproducir películas con gran detalle.
Las gafas "activas" por su parte, se basan en la transmisión de imágenes a la pantalla para el ojo izquierdo y el derecho de forma secuencial y a muy alta velocidad. En este sistema las gafas se sincronizan con el televisor para mostrar en cada ojo solamente la imagen que le corresponde, permitiendo una mayor calidad de los vídeos.

Pero el tema no se ha quedado en ésto, sino que ha sido abordado por otras entidades que han decidido desarrollar el tema, creando el 3D sin gafas:
Se llama HR3D y sus creadores, del MIT estadounidense, dicen que es la técnica apropiada de crear pantallas 3D que no requieran gafas. Consume menos energía, no compromete la calidad y, lo más importante, se ve desde cualquier posición sin ajustes de la vista ni posibles mareos. La teles y pantallas de cine están cada vez más cerca.
Para lograrlo, el grupo de trabajo del profesor Ramesh Raskar del Media Lab ha estudiado las carencias de las tecnologías actuales para mejorarlas. Hasta el momento la tecnología que está logrando llevar el 3D estereoscópico sin gafas a las masas es la Parallax desarrollada por Sharp, basada en dos pantallas LCD. Resumidamente, la pantalla superior produce unas barras o estrías diminutas que opacan la luz emitida por la inferior para crear bloquear imágenes idénticas dirigidas específicamente a cada ojo.
Esto provoca dos carencias. Primero, que solo se percibe el efecto 3D de forma correcta en una posición, exactamente en la que se alinean las dos pantallas y los ojos del usuario (que en los dispositivos comerciales es la frente a la pantalla); y segundo, que requiere un elevado consumo de energía para evitar la aparición de sombras mediante luces más potentes.

Sustituir líneas paralelas por una imagen definida

Para corregir el problema de la posición se podría recurrir a un sistema de barras tanto laterales como horizontales, pero entonces podría parecer que la imagen tiene agujeros, como han ejemplificado en la imagen de los coches.
HR3D coches sin gafas
Sin embargo, la solución que han teorizado en la tecnología HR3D está en cambiar las bandas horizontales o verticales proyectadas sobre la pantalla LCD superior por una figura concreta que se fuese creando a medida que la pantalla inferior va reproduciendo la imagen del momento. Tras realizar sus cálculos descubrieron que esa imagen tendría que parecerse muchísimo a la original, a la que debe “dar” el efecto 3D.
El ahorro de energía y la movilidad que se gana debe ser compensada, por otro lado, por un equipo de procesado más potente, dados los requerimientos de dibujar dos imágenes en dos pantallas en lugar de una imagen más un conjunto de líneas verticales.

Utilidad y seguridad

El futuro está en las pantallas y televisiones 3D, pero como dicen en inglés “desnudas”, es decir, sin gafas. Hasta el momento la tecnología está llegando a las masas comercializada por Nintendo en su videoconsola portátil 3DS, que en poco más de un mes ha colocado cerca de cuatro millones de unidades en todo el mundo.
El equipo de investigación del MIT que está a cargo de la tecnología HR3D espera que sea empleada en numerosos productos comerciales, especialmente en televisiones de gran tamaño e incluso pantallas de cine. Al acabar con las barreras de posición, y por tanto de posibles mareos, y al reducir el consumo  es más recomendable para cualquier tipo de aparato o dispositivo.
A finales de 2010, Toshiba puso a la venta una televisión 3D sin gafas de 21 pulgadascon tecnología Parallax, la más grande capaz de producir a escala con un coste y un precio que garantizase su viabilidad.
Por el momento se trata de un proyecto experimental de un equipo de investigación, por lo que no se pueden esperar productos basados en HR3D a corto plazo. Si consiguen un desarrollo completo de la tecnología, el 3D sin gafas y, además, sin complicaciones, estará aún más cerca. Sea como sea, cada vez parece más claro que el futuro está en las pantallas con imagen tridimensional estereoscópica.